El gremio bancario logró ayer sortear con éxito la resistencia del Gobierno a autorizar incrementos salariales por encima del tope oficial del 27% y avanzó en un principio de acuerdo con las cámaras que agrupan a las entidades financieras por el cual los trabajadores de la actividad recibirán un aumento superior al 33%.
La mejora salarial de los bancarios está en línea con la recomposición del 36% obtenida el lunes por la Federación gremial aceitera y se concretará también bajo un esquema similar: un incremento nominal del 27,8% más una suma variable adicional que lleva el porcentaje definitivo por encima del 33% anualizado.
El entendimiento, que terminó de destrabarse anoche en un encuentro en el Ministerio de Economía y será firmado hoy, volvió a marcar los límites de la estrategia impulsada por el Gobierno para contener los aumentos en un tope del 27,8%.