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SALUD
6 de agosto de 2018
Profesionales del Cepsi recordaron que la Sociedad Argentina de Pediatría se pronunció respecto del colecho, y expuso el riesgo de que pudieran sufrir aplastamiento por parte de un adulto.
Si bien el hecho de que el bebé duerma en la misma habitación pero en su cuna es el escenario más seguro, hay también una realidad y es que el colecho, además de ser una práctica muy frecuente en todos los estratos sociales, es también peligroso. Muchos padres ven esta práctica como positiva desde el punto de vista de la lactancia materna, pero implica serios riesgos que pueden resultar mortales.
En los últimos meses, en el Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi) de nuestra ciudad se vieron al menos cuatro casos de bebés que llegaron sin vida, y que tenían como común denominador el hecho de que dormían en el mismo lecho con sus padres.
"Es lamentable este hecho, pero llamó la atención por la cantidad de casos que se han visto desde junio a esta parte. Al menos hubo cuatro bebés que llegaron sin vida luego de haber estado durmiendo en la misma cama con sus padres", relevaron a EL LIBERAL fuentes del Cepsi.
Recomendaron a los padres que "hagan dormir a los bebés en sus cunitas", para evitar este tipo de accidentes, porque después "quedan con una carga de conciencia tremenda".
"Muchos padres no quieren admitirlo, pero cuentan que el bebé dormía entre ellos y amaneció muerto. Pasa que se acuestan muy cansados y no se dan cuenta", comentaron.
Lamentaron también "ver a los padres cuando se van de aquí (el Cepsi) sintiéndose culpables por lo que ocurrió, sabiendo que fue un hecho que se podría haber evitado".
Peligro
Existen diferentes situaciones que se plantean en la práctica del colecho. Una de ellas es la edad del niño con quien se realiza, ya que los beneficios y perjuicios son diferentes si hablamos de chicos pequeños o más grandes, menores o mayores de un año de edad. Otra situación a considerar es si este hábito se practica de manera idílica -o sea por elección- o por necesidad, por ejemplo, al no contar con el espacio necesario o con una cuna.
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) hizo notar que los potenciales peligros asociados con la práctica del colecho son el aplastamiento del bebé por parte de un adulto; que el bebé quede "atrapado" entre el colchón y la pared o entre el colchón y el respaldo de la cama; que el bebé quede con su cabeza boca abajo en algún hueco del colchón; caídas del bebé de la cama al suelo.
También aconseja extremar los cuidados en los niños con afecciones neurológicas y con restricción de sus movimientos; no practicar el colecho si alguno de los padres fuma; y no practicar el colecho en un sillón o sofá.
Existe clara evidencia científica que demuestra que, en diversas situaciones, el colecho genera mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante o sofocación accidental, debido a que el niño duerme en una superficie que no fue confeccionada para ello.
Esto quiere decir que no existe una práctica de colecho segura, situación que llevó a la gran mayoría de los ministerios de Salud y sociedades científicas a señalarlo como un riesgo para la salud del niño.
Esto es así cuando el colecho se practica en niños pequeños menores de tres meses, prematuros, por madres o padres fumadores o que hayan consumido alcohol, drogas o sedantes, cuando se realiza en sillones, sofás o colchones muy suaves, así como también cuando se lleva a cabo fuera del hogar y en situaciones de cansancio extremo como el posparto inmediato, apuntan especialistas.